lunes, 13 de noviembre de 2017

El cerdo: limitador de la expansión del Islam

Detrás de los tabúes alimentarios de buena parte del mundo, se esconde mucho más de lo que parece. Con todo lo absurdo que nos pueda resultar el hecho que algunas culturas no coman vacas, adoren el pollo, abominen el cerdo o degusten la carne de perro y los insectos con regocijo, existe detrás una explicación perfectamente plausible en términos de coste/beneficio, aunque la razón "oficial" sea la tradicióno supuestos mandatos religiosos. En realidad, éstos suelen encubrir la necesidad de la población de conseguir llegar a un razonable equilibrio ecológico sobre el territorio en que se asienta. Por desgracia, normalmente la regulación comienza cuando parte del mal ya está hecho, debido principalmente a la sobreexplotación del terreno o a un crecimiento de la población superior al de los recursos para alimentarla.


martes, 7 de noviembre de 2017

Nada es casual

Se cumple ya casi una semana de la peripatética huida a Bélgica de Puigdemont con parte de su gobierno. ¿Se trata Bélgica de una elección casual? No, nunca ha habido nada de casual en la estrategia independenista; menos aún desde que la Guardía Civil encontró hace poco en el domicilio de Josep María Jové, secretario general de Vicepresidencia, Economía y Hacienda de la Generalitat, un informe secreto (Enfocats) con diferentes escenarios para alcanzar la independencia y que contemplaban la DUI y forzar un conflicto abierto con el estado. Por fortuna, la respuesta del estado, incluso con la aplicación del 155 (que, por otro lado, ha contado con el apoyo de las principales fuerzas políticas nacionales), ha sido notablemente más prudente y moderada de lo que esperaban, dinamitando sus expectativas de lograr la independencia por la vía kosovar.

Guy Verhofstadt ironiza en twitter con inteligencia sobre los verdaderos efectos de la huida de Puigdemont

jueves, 2 de noviembre de 2017

Consejos para un viaje a Japón: Itinerario (3)

Cruzando al Kabukicho

Quizá lo más difícil a la hora de viajar a Japón es decidir que ver, sobre todo si es la primera vez. Ya os adelanto que, dado lo extenso del país y la gran cantidad de sitios para ver que hay, no podéis ni debéis intentar abarcarlo todo. En entradas poteriores entraré en detalle sobre cada destino. Ahora, yendo al grano, como además tendreis un tiempo limitado, aquí va una propuesta de itinerario para unos 11 días, teniendo como bases Tokio y Kioto:

martes, 31 de octubre de 2017

Amanece que no es poco

No, esta no es una entrada sobre ese gran clásico del humor absurdo, con diálogos vibrantes, frescs y absolutamente surrealistas que es Amanece que no es poco del genio José Luis Cuerda. Esta es una historia también surrealista y con más cambios de guión que el mejor culebrón venezolano. Es la historia de un émulo de Ringo Star que llegó a ser presidente de la Generalitat catalana después de la defenestración y posterior decapitación (alegórica) de su predecesor para contentar a un grupo de simpáticos, cívicos y confiables antisistema con los que había pactado una lógica (anti natura) coalición independentista.


En el guión de esta historia se dibujaba como objetivo final una suerte de arcadia feliz obtenida gracias al esfuerzo y el tesón de los honrados y virtuosos catalanes (Ojo, muchos lo son de verdad) que, pacíficamente, sin resistencias significativas ni costes políticos, económicos ni sociales de ningún tipo, habían logrado salir de la malvada garra de hierro del opresor estado español. que lastraba su crecimiento y no les permitía ser todo lo demócratas que querían ser.

viernes, 27 de octubre de 2017

Infamia consumada, en secreto y con cobardía

El 27 de octubre de 2017 pasará a la historia en España como el día en que se consumó la infamia independentista, en secreto y con cobardía. No es que sea algo que sorprenda, dado los precedentes, pero uno es un soñador que pensaba que el famoso seny catalán prevalecería al final. Comienzo a sospechar que lo condenaron al ostracismo por españolista. Toda opción de diálogo que se le ha dado a Puigdemont ha sido denostada y se ha buscado dar siempre una nueva vuelta de tuerca a la situación, para forzar una reacción del Gobierno desproporcionada que les permitiera aparecer como mártires por la democracia ante la opinión internacional; estrategia que ha fallado estrepitosamente.

Como antecedente, el día 26 comenzó como un guión berlanguiano, con un President Puigdemont que por la mañana convocó y desconvocó ruedas de prensa donde parecía que iba a convocar elecciones, para luego por la tarde decir que nada de lo anterior, sino que seguía adelante en su delirio soberanista. Un espectáculo bochornoso y falto de seriedad, pero que ya no sorprendía a nadie. La independencia interruptus había dejado el listón muy alto.

El día de hoy, la Mesa del Parlament aceptó las resoluciones presentadas por JxSÍ, contra la opinión de los Letrados de la Cámara, que habían presentado informe desfavorable indicando las consecuencias jurídicas que podrían derivar de su votación. Dichas advertencias fueron recordadas por Carmé Forcadell, presidenta del Parlament, que señaló a los diputados que la votación iba en contra de las sentencias del Tribunal Constitucional. Esta fue la razón oficial esgrimida por JxSÍ para pedir el voto secreto e intentar evitar de algún modo la identificación de los culpables (oficiosamente también, lo que se confirmaría más tarde, para evitar identificar a los diputados díscolos del PDECat que votaron no). La CUP apoyó el voto secreto y su portavoz, Anna Gabriel, lo defendía aludiendo a la represión que sufren por parte de los tribunales y el Gobierno. Voy a ver si con este ejemplo puedo clarificar lo que quería decir: Un ladrón sabe que lo que hace va contra la ley y, aunque no le guste, asume que puede ir a la cárcel si le pillan. Para evitar en la medida de lo posible ésto, comete sus delitos a escondidas y con un buen pasamontañas que le oculte. Los señores del JxSÍ y la CUP son como este ladrón, sólo que no asumen que lo que hacen va contra la ley, aunque lo sepan.

La votación se llevó finalmente a cabo, con un hemiciclo medio vacio y la ausencia de los diputados de PSOE, PP y Ciudadanos, que no quisieron participar en esta farsa. El resultado: 70 votos a favor,, 10 en contra y dos votos en blanco. Por mucho que los independentistas hagan referencia al "mandado democrático del pueblo de Cataluña", no hay nada de democrático en sus actuaciones y, además, han dejado abandonado y discriminado a más de la mitad del pueblo que dicen representar. Por otro lado, aunque los independentistas más acerrimos crean hoy que son independientes, esto es un engaño; hasta el propio Artur Mas declaró que no cuentan con medios humanos ni materiales para una independencia real, por lo que la farsa de hoy no deja de ser un brindis al sol o una mera declaración de intenciones.

La realidad, es que hoy se producirá la definitiva puesta en marcha del artículo 155, cuya votación sobre las medidas a través de las cuales se pretende recuperar la legalidad se ha llevado a cabo en el Senado esta misma tarde, con 247 votos a favor y 47 en contra (A favor el Partido Popular, el PSOE, Ciudadanos y Coalición Canaria).  Quedan fuera de estas medidas un eventual control de la radiotelevisión catalana y que, a su vez y vista la actitud de Puigdemont, el PSOE retiró la enmienda que contemplaba la posibilidad de suspender la aplicación del 155 si Puigdemont convocaba elecciones autonómicas.

Probablemente esta noche, en consejo de ministros extraordinario, se tomen las primeras medidas que serían la destitución de Puigdemont y todo su gobierno, así como la toma de control de las diferentes consellerias por los ministerios correspondientes.

Esperemos a ver como se desarrollan los acontecimientos.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Reseña: Bajo la mirada de Occidente,

Quizás no sea la obra más conocida de Joseph Conrad, pero este libro, que fue publicado en 1911, en el intervalo entre la fallida revolución rusa de 1905 y el inicio de la Gran Guerra, y describe con un notable dinamismo y verosimilitud el característico ambiente de intrigas nacionalistas y revolucionarias rusas de inicios del siglo XX. Pero no sólo eso, Conrad ahonda además en las diferencias entre la mentalidad rusa y la occidental; diferencias que cualquier lector de clásicos rusos puede percibir con facilidad. Una tendencia a la introspección, al conflicto interno y la huida de la racionalidad, que es sustituida por un sentimentalismo apasionado extremo (y alcohol, mucho alcohol). El narrador, un anciano profesor de literatura inglés, es el contrapunto racional y occidental de la historia, contándola de modo objetivo y desapasionado.

Joseph Conrad en 1904. Fuente: Wikipedia

domingo, 22 de octubre de 2017

El 155 CE y la normalidad democrática

Finalmente, el Gobierno se ha visto obligado a activar el artículo 155 de la Constitución, ante la negativa del desafío independentista a volver a la legalidad. Las protestas en las calles catalanas no se han hecho esperar, comenzando con una multitudinaria manifestación en Barcelona, que unió a su propósito inicial, pedir la libertad de "los Jordis", el rechazo al 155. Por fortuna hablamos de concentraciones sin incidentes, pues el independentismo catalán está ansioso de vender al exterior una imagen de pueblo unido, pacífico y democrático, luchando desde la no violencia contra un malvado y autoritario estado español que les tiene sometidos y conculca sus derechos de modo arbitrario y reiterado. La paradoja es que esto lo dicen abiertamente, mientras se manifiestan en las calles sin ser reprimidos ni coartados.

Independentistas catalanes apelando a la épica de Iwo Jima a base de photoshop y fotos antiguas

sábado, 21 de octubre de 2017

Consejos para un viaje a Japón: Llegada al aeropuerto, cambio de divisas y transporte al centro (II)

Por fin te has decidido, compraste los billetes, reservaste el alojamiento y te hiciste un itinerario muy chulo. Estás en el avión y todavía no te puedes creer que de verdad estés cruzando el mundo para ir al país de tus sueños. Aterrizas, bajas y pasas los controles de seguridad sin mayor problema y ahora te preguntas:

Acabo de llegar a Narita, ¿cómo me voy al centro? Hablar de centro, dadas las dimensiones de Tokio y que cada barrio tiene algo que lo hace peculiar, es una licencia poética. Pero no seamos puntillosos. Puedes hacerlo en tren, autobús o taxi. La última opción, a menos que quieras gastar del orden de 200 euros, queda descartada casi de inmediato. Los precios en tren rondan entre los 2500 yenes del skyliner y los 3000 yenes del Narita express por trayecto. En relación a este último, si compras billete de ida y vuelta sale a 4000 yenes en total. Y, no nos olvidemos, si eres poseedor de un JR Pass y lo activas a tu llegada en el aeropuerto, el Narita express está incluido y no tendrías que pagar más. 

Los vagones de primera clase en Japón van marcados con un trébol verde

jueves, 19 de octubre de 2017

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar...

Cumplido el segundo de los plazos que el Gobierno concedía a Carles Puigdemont, esta vez para restaurar la legalidad, éste envía una nueva carta cínica y desafiante en la que al menos parece quedar más claro que dice no haber votado la independencia. Cómo en comunicaciones anteriores, deja de lado la realidad y se limita a utilizar el argumentario propio del independentismo, plagado de medias verdades, cuando no mentiras flagrantes.

Procedamos a su disección.

"Apreciado Presidente Rajoy,

El pueblo de Cataluña, el día 1 de octubre, decidió la independencia en un referéndum con el aval de un elevado porcentaje de los electores. Un porcentaje superior al que ha permitido al Reino Unido iniciar el proceso del Brexit y con un número de catalanes mayor del que votó el Estatut d'Autonomia de Catalunya.

Sin volver a entrar en la ilegalidad del referendum, que se celebró además sin ninguna garantía y nadie en España ni fuera lo reconoce, tergiversa las cifras. El muy pillín habla sin tapujos del elevado número de electores que votaron por el sí, callando cual puta que no sólo no votó ni la mitad del censo, sino que, con las propias cifras que ofrecían, no representan ni al 40% de los catalanes. Tanto en el proceso del Brexit como en la votación del Estatut, se realizaron votaciones con las debidas garantías, con una amplia participación y una campaña limpia de las posturas enfrentadas que daban una legitimidad real a los resultados (aunque, desde mi punto de vista, sea discutible que para cuestiones tan espinosas como salirse de la Unión Europea baste con una mayoría justita).

El 10 de octubre, el Parlament celebró una sesión con el objeto de valorar el resultado del referéndum y sus efectos; y donde propuse dejar en suspenso los efectos de aquel mandato popular.

La sesión fue una farsa y no hubo valoración alguna, sólo un monólogo de un funambulista intentando contentar a todos y no cabrear demasiado a nadie. Efectivamente, propuso la suspensión, pero también señaló que ésta debía votarla el Parlament, y no se hizo.

Lo hice para propiciar el diálogo que de manera reiterada nos han hecho llegar, a usted y a mí, instituciones y dirigentes políticos y sociales de toda Europa y el resto del mundo. En este sentido, en mi carta del lunes, le propuse celebrar una reunión que todavía no ha sido atendida. Del mismo modo, tampoco ha sido atendida la petición de revertir la represión. Al contrario, se ha incrementado y ha comportado la entrada a prisión del presidente de Òmnium Cultural y el presidente de la Assemblea Nacional Catalana, entidades de acreditada trayectoria cívica, pacífica y democrática.

Sí, le piden diálogo, pero volviendo primero a la legalidad, que es lo que pide el Gobierno. Gobierno que, por otro lado, ya ha planteado su oferta de diálogo al aceptar el acuerdo con Pedro Sánchez de estudiar una eventual reforma constitucional. 
No se ha incrementado ninguna represión, sino que, en lógica respuesta a unos actos ilícitos y no precisamente pacíficos, han actuado los juzgados y tribunales. Señor Puigdemont, España no es una república bananera como la que pretende usted crear en Cataluña. El poder judicial (aunque pueda haber cuestiones mejorables) es razonablemente independiente y compuesto por profesionales capaces y preparados. Recuerde además este dicho: cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar. 

Esta suspensión continua vigente. La decisión de aplicar el artículo 155 corresponde al Gobierno del Estado, previa autorización del Senado. Pese a todos estos esfuerzos y nuestra voluntad de diálogo, que la única respuesta sea la suspensión de la autonomía, indica que no se es consciente del problema y que no se quiere hablar.

Puigdemont y su gobierno no entienden lo que diálogo significa, salvo que cambiemos su definición a "ceder a las presiones de un matón de colegio". Los esfuerzos a los que hace referencia parecen más bien encaminados a que el Gobierno aplique, sí o sí, el 155. Hasta cierto punto, el independentismo catalán se siente confuso y defraudado por la prudente respuesta desde el Gobierno, cuando en su imaginario colectivo contaban con que se daría una brutal y desproporcionada represión que les otorgaría legitimidad y reconocimiento internacional. Videos lastimeros como el de Help Catalonia, plagiado de un video ucraniano, se contradicen con una realidad que, tozudamente, no acaba de plegarse a los deseos de los independentistas.

Finalmente, si el Gobierno del Estado persiste en impedir el diálogo y continuar la represión, el Parlament de Cataluña podrá proceder, si lo estima oportuno, a votar la declaración formal de la independencia que no votó el día 10 de octubre.

No hay más que añadir, El govern busca ir a una política de hechos consumados, aunque sea dudoso que cuente con los medios personales y materiales para hacer viable una independencia real, que no es deseada por la mayoría de los catalanes y que ya ha provocado una importante huida de empresas, y con ello del sostén económico en que pensaban apoyarse. 

Ante esta última carta, el Gobierno decidirá el sábado si finalmente opta por aplicar el 155 o se toman otro tipo de medidas. La ciudadanía catalana y del resto de España comienzan a estar hastiados de este clima de enfrentamiento e incertidumbre, pero tienen claro que la respuesta no es la independencia unilateral. 

Hagan sus apuestas sobre el sábado.


martes, 17 de octubre de 2017

Señor Puigdemont: así no

Si el discurso de Carles Puigdemont tras el de Felipe VI fue un ejercicio de cinismo que parecía no tener límite, con su carta de respuesta al requerimiento del Gobierno para que aclarase si había declarado o no la independencia, vuelve a superarse. Analicémosla por partes.

La situación que vivimos es de tal trascendencia que exige respuestas y soluciones políticas que estén a la altura. Mi carta quiere contribuir a alcanzar ese tipo de respuestas, que son las que nos pide la mayoría de la sociedad y las que se esperan en Europa, que no entiende otra forma de resolver los conflictos que no pase por el diálogo, la negociación y el acuerdo.

En este sentido, me sorprendió que en su escrito del pasado 11 de octubre anunciara la voluntad de su gobierno de poner en marcha el artículo 155 de la Constitución para suspender el autogobierno de Catalunya.

No le falta razón al afirmar que vivimos una situación de gran trascendencia, pero no por las razones que él cree. Habla de respuestas y soluciones cuando ni responde a lo que se le pregunta, ni aporta solución alguna. Hace referencias vacías al diálogo, la negociación y el acuerdo, pero callando que desde Europa, como desde el Gobierno de España, este diálogo debe ser en el marco de la legalidad.

Sólo un ingenuo o un mentiroso compulsivo puede sorprenderse que, tras un desafío de tal magnitud a la integridad territorial del estado y la convivencia de todos los españoles, se le anuncie la posibilidad de poner en marcha un artículo de la Constitución, aprobada en su momento por una inmensa mayoría de los españoles, incluyendo los catalanes, que podría suponer el fin temporal de la autonomía hasta restaurar la legalidad.

Cuando el pasado día 10, atendiendo a la petición de numerosas personalidades e instituciones internacionales, española y catalanas, le planteé una oferta sincera de diálogo, no lo hice como una demostración de debilidad sino como una propuesta honesta para encontrar una solución a la relación entre el Estado español y Catalunya que lleva bloqueada desde hace muchos años.

Ciertamente la situación lleva bloqueada muchos años, pero Rajoy es más la excusa para explicar este "bloqueo" que la verdadera causa. Las personalidades e instituciones internacionales, que nunca acaba de concretar, lo primero en que le insisten para una mediación de cualquier tipo es que vuelva a la legalidad. Algo no debe estar haciendo bien cuando se lo piden todos. Será quizá que la "sincera oferta de diálogo" de que presume es vista más bien como un "voy a hacer lo que me salga dels collons"

El domingo 1 de octubre, en medio de una violenta actuación policial denunciada por los más prestigiosos organismos internacionales, más de dos millones de catalanes encomendaron la Parlament el mandato democrático de declarar la independencia. A los resultados de este referéndum hay que añadir los de las últimas elecciones al Parlament de Catalunya donde una clara mayoría, un 47,7%, votó fuerzas independentistas, y donde las fuerzas explícitamente contrarias a ella obtuvieron un 39,1%. También es necesario recordar que un 80% de los ciudadanos vienen manifestando reiteradamente la voluntad de decidir su futuro político votando en un referéndum acordado. Aceptar la realidad es el camino para resolver los problemas.

Este párrafo me encanta porque hace bueno el dicho de que si torturas lo suficiente a los números, éstos dirán lo que tu quieras. Un 47,7% sigue siendo menos del 50% y, por otro lado, el bloque independentista no es monolítico (no todo ese porcentaje votaría por la independencia) y las encuestas indican que los resultados en unas nuevas elecciones autonómicas serían aún peores. Quita a propósito el procentaje de votos de las confluencia de Podemos, que no son necesariamente independentistas e intenta confundir a un lector casual equiparando implícitamente un 80% de catalanes que podrían estar por la celebración de un referendum pactado, como personas que votarían por la independencia. Sobre la "violenta actuación policial", parece olvidar que tanto la Comisión como el Parlamento Europeo aprueban el uso proporcionado de la fuerza y han apoyado a Rajoy en este sentido. Recordemos que uno de los apoyos del independentismo catalán que ha "denunciado" el uso de la fuerza era un demócrata convencido como Nigel Farage.

La prioridad de mi gobierno es buscar con toda intensidad la vía del diálogo. Queremos hablar, como lo hacen las democracias consolidadas, sobre el problema que le plantea la mayoría del pueblo catalán que quiere emprender su camino como país independiente en el marco europeo.

Siempre he estado en contra del uso de las cuasipersonificaciones: ¿Quién es el pueblo catalán? ¿De qué mayorías hablamos? Puigdemont y su gobierno ha dejado claro que pueblo catalán es sólo quien está por la independencia y los demás no cuentan. Ha restringido los derechos de la oposición política en el Parlament, conculcando sus propias leyes y pervirtiendo el comportamiento de las instituciones. ¿Y la mayoría? Debemos cambiar la definición de diccionario de la misma, pues en términos del JxSÍ significa menos de la mitad.

La suspensión del mandato político surgido de las urnas el 1 de octubre demuestra nuestra firme voluntad de encontrar la solución y no el enfrentamiento. Nuestra intención es recorrer el camino de forma acordada tanto en el tiempo como en las formas. Nuestra propuesta de diálogo es sincera y honesta. Por todo ello, durante los próximos dos meses, nuestro principal objetivo es emplazarle a dialogar y que todas aquellas instituciones y personalidades internacionales, españolas y catalanas que han expresado su voluntad de abrir un camino de negociación tengan la oportunidad de explorarlo. Comprobaremos de esta manera el compromiso, de cada una de las partes, en hallar una solución acordada.

No puede haber mandato político de un referendum ilegal con una participación bastante menor del 50% y que en conjunto no representa ni el 40% de la población. No plantea siquiera los términos de la negociación, aunque sabemos que intenta que sea en términos de una igualdad que no es posible legalmente.

Es importante señalar también que no hace una sola mención a la otra Cataluña, la que mostró músculo en una multitudinaria manifestación en Barcelona y que dejó bien claro que no se se siente representada ni apoya ese "mandato político" en el que no han participado.

Por todo lo expuesto, le traslado dos peticiones:

La primera, que se revierta la represión contra el pueblo y el gobierno de Catalunya. Este mismo lunes están citados como imputados en la Audiencia Nacional dos de los líderes de la sociedad civil catalana que han impulsado las manifestaciones pacíficas de millones de personas desde el año 2010. También está citado, en la misma Audiencia Nacional, el mayor del 'Cos de Mossos d'Esquadra', uno de los cuadros policiales con más prestigio de la policía europea y que cumple su labor de forma rigurosa y garantista.

En el capítulo de la represión también sufrimos, entre otras, las vulneración de derechos fundamentales; la intervención y congelación de las cuentas bancarias que impiden que atendamos nuestras obligaciones con las personas más necesitadas; la censura de internet y de medios de comunicación; la violación del secreto postal; las detenciones de servidores públicos; y la brutal violencia policial ejercida contra población civil pacífica el día 1 de octubre.

Nuestra propuesta de diálogo es sincera, pese a todo lo ocurrido, pero lógicamente es incompatible con el actual clima de creciente represión y amenaza.

Nunca creí que se podría pervertir tanto el término represión hasta hacerlo equivalente a aplicación de la ley por parte del Estado de Derecho. Puigdemont formula una petición imposible a Rajoy. Ya sabemos que ni la parte derogada del actual Estatut, que regulaba las competencias judiciales, ni la ley de transitoriedad jurídica catalana, contemplan una división de poderes real, con un poder judicial independiente. Eso puede explicar los problemas de Puigdemont para entender que no está en manos del Presidente del Gobierno paralizar las actuaciones de unos juzgados y tribunales que son independientes.

Sobre el prestigio de los Mossos, lo cierto es que las investigaciones en curso pintan un panorama diametralmente opuesto, en el que hay numerosos indicios del uso político de la policía autonómica catalana y de que no cumplirían sus funciones con tanto celo cuando se trataba de políticos catalanes.

Es difícil ver vulneración de derechos fundamentales por ninguna parte: no ha habido censura de internet ni de medios de comunicación (lo de internet se referirá, de modo muy puntual y por orden judicial, a las páginas que servían para albergar la información sobre aspectos concretos, como los colegios electorales, del referendum ilegal), de hecho son los medios nacionales no independentistas los que han tenido en ocasiones dificultades para trabajar en Cataluña por la presión independentista. No existe violación del secreto postal, en la medida que es una actuación autorizada por un juez, con unas garantías y durante un periodo limitado en el tiempo. Los servidores públicos a los que se refiere, son detenidos por delitos de prevaricación al utilizar medios públicos para actos ilegales. Lo que me hace más gracia es lo de que la congelación de sus cuentas les impide cumplir sus obligaciones con las personas más necesitadas. Habrá que preguntar a Puigdemont a que ONGs contribuye.

El victimismo del independentismo catalán, que busca de algún modo equiparar su situación a la kosovar para justificarse a sí mismos de que están al límite y no existe más alternativa que independizarse, recuerda mucho a la pataleta de un niño mimado y consentido por demasiado tiempo. Nunca ha gozado Cataluña de mayores niveles de autogobierno en todos los niveles, con un amplio uso oficial del catalán, y un gran desarrollo económico. Todo esto se ha logrado en el marco de una Constitución, la de 1978, que obtuvo un consenso nunca conocido en nuestra historia democrática.

La detención de los dos Jordis, el mismo día de esta carta, tampoco es una represión política. Como líderes de dos organizaciones influyentes, durante los disturbios que precedieron al 1 de octubre, estuvo en su mano rebajar la tensión y contribuir al diálogo. Sin embargo, echaron más leña al fuego y exaltaron todavía más los ánimos de unos seguidores que llegaron a retener ilegalmente a miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, además de causar destrozos materiales a sus vehículos.

La segunda petición es que concretemos, lo antes posible, una reunión que nos permita explorar los primeros acuerdos. No dejemos que se deteriore más la situación. Con buena voluntad, reconociendo el problema y mirándolo de cara, estoy seguro que podemos encontrar el camino de la solución.

Sí, reúnanse, pero teniendo claro que hay que volver a la legalidad. Actuemos con seny.
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